Fotografía: As

Conchita Martínez, historia del tenis español

La tenista tuvo una carrera brillante, lograda a base de entrega y confianza en ella misma. Conchita fue ejemplo de una gran generación.

El 16 de abril de 1972 nacía en la pequeña localidad de Monzón (Huesca) Conchita Martínez. Se crio durante sus primeros años viendo jugar a su padre y hermanos mayores. A los 9 años y medio pasó de mera observadora a pegar sus primeros raquetazos. Aquellos primeros pasos darían lugar al inicio de una historia escrita en letras de oro, el apogeo del tenis español y referente para otras deportistas.

Tuvo que renunciar a vivir una vida normal a una edad muy temprana. Empezó entrenando en un frontón cercano a su casa, pero pronto descubrieron su talento y se la llevaron primero a Lleida y apenas un año después la llamó la Real Federación Española de Tenis para que fuera a entrenar a Barcelona. Era lo que quería y allí que se fue. Conchita empezó a ganar títulos en competiciones de alevines y juveniles y llegó a competir contra Arantxa Sánchez Vicario, la otra gran leyenda del tenis español. Se coronó Campeona de España y se trasladó a Suiza para entrenar de la mano de Eric Van Harpen.

Conchita comenzó internacionalmente con 15 años, ganando la medalla de oro en los Juegos Mediterráneos en 1987, celebrados en la localidad siria de Latakia. Un año más tarde, debutaría con derrota en Virgina Slims, previamente a la participación en su primer Gran Slam: Roland Garros. Alcanzó los octavos de final, pero sobretodo dejó su sello con uno de los mejores drive a una mano del circuito. Tanto fue así que en agosto se hizo con el título del torneo WTA en Sofía. Este sería el primero de los 33 logrados en individuales a lo largo de su carrera, un récord español sólo superado por Rafa Nadal.

Los años siguientes sirvieron para afianzar su trayectoria, sumando títulos tanto sola como en categoría de dobles.

Wimbledon: su Grand Slam

Conchita llegó pisando fuerte al torneo de tenis Wimbledon de 1994. Había conseguido llegar a las semis el año anterior, cuando Steffi le arrebató el sueño de la final, y había ganado meses antes, en torneos WTA, a las grandes (Sabatini, Graf y Navratilova). Estaba preparada y se plantó en la final del 2 de julio. Su rival, la nueve veces campeona Martina Navratilova, que ese mismo día se despediría tras 21 años en el All England Tennis Club.

La checa quería despedirse a lo grande, pero no lo iba a tener fácil teniendo enfrente a la número 3 del mundo en esos momentos. Cuatro veces se habían enfrentando anteriormente y en tres de ellas la oscense había logrado doblegarla. Esa tarde Conchita volvió a hacerlo de manera espectacular para convertirse en la primera española en coronarse en La Catedral, la cuna del tenis y alzar al cielo de Londres el Venus Rosewater Dish.

Conchita Martínez, historia del tenis español
Fotografía: web oficial Conchita Martínez

El partido fue de tú a tú desde el inicio. En el primer set, Conchita perdió dos veces su saque, pero lo recuperó en tres ocasiones. En el segundo, Martina se puso 4-0. La española tuvo tres bolas para igualar 4-4 pero Martina salvó la situación. Después, Conchita pidió asistencia médica. En el tercer set Conchita empezó 2-0. Martina recuperó, pero la española llevó de nuevo el marcador al 4-2 y ya no se dejó arrebatar la ventaja. Su excepcional golpe de derecha y su revés a una mano fueron las claves para alcanzar el título y vencer por 6-4, 3-6 y 6-3.

En 1995 no lograría repetir su hazaña, pero puede presumir de haber alcanzado las semifinales en los 4 Gran Slams. Esto le permitió sumar puntos y situarse en el puesto 2 del ránking mundial, justo por detrás de Sánchez Vicario.

Las 5 FedCup y otras tantas que pudieron ser

Conchita y Arantxa eran las mejores, lo sabían ellas y todo el tenis femenino. Fueron tiempos en los que se disfrutó mucho. Se habían ganado estar donde estaban a nivel individual y eso mismo se vio reflejado en las Copas Federación. En una época en la que no era sencillo, porque EEUU jugaba con Navratilova y Evert y Alemania contaba con Graf y Huber, ellas ganaron una competición muy difícil jugando con quienes estaban arriba. España logró ganar en cinco de las diez ocasiones que tuvo para hacerse con la Copa Federación, entre los años 1989 y 2002.

En 1991 ganaron para España la primera Copa, ante EEUU, por 2-1. Al cabo de dos años volvieron a jugar la final contra Australia, la ganaron y encadenaron tres títulos seguidos. En 1998, consiguieron la última que cuenta España en su palmarés. Conchita tuvo que empatar el 2-1 con el que se llegó al cuarto encuentro y finalmente consiguieron el punto del desempate en el dobles, ganando a la pareja formada por Martina Hingis y Patty Schnyder. Entre ambas lograron ser la asociación más exitosa del torneo con 18 victorias.

De plata y bronce

Además de representar al país de manera impecable en las Copas Federación, también lo hizo en los diferentes Juegos Olímpicos a los que acudió bajo la bandera española.

Los primeros fueron, ni más ni menos, que los de Barcelona’ 92. En el dobles, de la mano de Arantxa, lograron sumar un nuevo metal al medallero español. La plata obtenida dejó un sabor agridulce, por las esperanzas puestas en ellas y por cómo llegaron a la final, que estuvo presidida por miembros de la Casa Real.

Fotografía: web oficial Conchita Martínez

En los siguientes Juegos, celebrados en Atlanta 1996 volvieron a repetir y se tuvieron que conformar con el bronce. Sydney 2000 pasaría sin pena ni gloria para las españolas, que se volvieron con las manos vacías del otro lado del mundo. En Atenas 2004, Conchita lograría su tercera medalla olímpica, esta vez formando pareja junto a Virginia Ruano y se convirtió en la única en ganar 3 metales en 3 Juegos Olímpicos distintos.

Compromiso con España

Su extensa carrera, su manera de entender el tenis y de defender a su país la llevaron a ser escogida capitana nacional, primero para el equipo de Copa Federación y posteriormente, y de manera paralela, también para el de Copa Davis.

En la actualidad vuelve a ser la entrenadora de Garbiñe Muguruza, siendo ésta el futuro del tenis femenino español. Curiosamente la hispano-venezolana fue la segunda española en ganar el título de Wimbledon, siendo Martínez su coach por entonces.

Galardones de una campeona

Entre las más importantes distinciones a lo largo de su trayectoria, destaca el Premio Nacional del Deporte como mejor deportista en el año 1994, y en 2001 la Gran Cruz de la Real Orden del Mérito Deportivo, la más alta distinción que se otorga al deporte en España.

Asimismo, este 2020, fue incluida en el prestigioso Salón de la Fama del Tenis Internacional.

Retiro

El talento innato de Conchita, que brilló como nunca a mediados de los ’90, se fue apagando con el paso de los años y el 15 de abril de 2006, un día antes de su 34 cumpleaños, anunció su retirada del circuito tras 18 años, siendo una de las 7 jugadoras que han disputado más de 1.000 partidos como profesional con un balance de 739 victorias y 297 derrotas.

Sus tres últimos títulos datan de 2005, uno en individual y dos en dobles junto a su última pareja en dobles, Virginia Ruano.

Conchita Martínez: “No es una decisión fácil, porque el tenis ha sido mi vida, pero la he tomado con la cabeza y con el corazón y creo que he de ser feliz, porque a partir de ahora podré dedicarme a otras cosas”. “Me siento orgullosa de todo lo que he conseguido en este deporte que tanto me ha dado, han sido muchos años de sacrificio en los que he pasado momentos muy duros, pero esos se olvidan y los que van a quedar son aquellos que me han llenado como tenista y como persona”, añadió.

Lideró una era sin precedentes en España y de la que los recuerdos de sus grandes gestas quedaron en la memoria colectiva de todos los aficionados. Conchita Martínez fue y será por siempre leyenda del tenis femenino español.

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