Margot Moles y Aurora Villa

Equipo castellano de atletismo femenino en 1932 con su entrenador, Manuel Robles. De izquierda a derecha, Lucinda Moles, Aurora Villa, Margot Moles y Aurora Eguiluz. Foto del archivo de Aurora Villa. | Fotografía: ctxt.es

Margot Moles y Aurora Villa, atletas pioneras de los años 30

Estas dos mujeres fueron reivindicativas en su época, intentando dar al deporte femenino visibilidad y acabar con estereotipos muy marcados por la sociedad.

 

Escribir sobre mujeres pioneras del deporte es situarse en la época que vivieron. La mentalidad conservadora de la época señalaba que la tarea de la mujer era el trabajo doméstico y el cuidado de los hijos. El viendo deporte femenino estaba victo como algo masculinizante y exhibicionista. En estos años una pequeña parte de la sociedad reivindicaba, influenciada por los modelos europeos que se iban conociendo, una nueva identidad femenina más moderna, atlética y con ropa más confortable.

Esto último atañe de manera importante a nuestras pioneras, que, en una búsqueda de un mejor y mayor rendimiento, sustituyeron las blusas de manga larga por camisetas de tirantes y las faldas por pantalones cortos. Entre otras, ellas fueron las hermanas Moles y Aurora Villa. Mujeres como estas fueron imitado por un gran número de deportistas de todas las disciplinas deportivas, lo que a su vez aumentó el nivel de juego. Además, esta influencia creo una mayor visibilidad del deporte femenino en los medios de comunicación.

 

AURORA VILLA

Aurora Villa Olmedo (1913 – 2002) fue una deportista multidisciplinar que destacó en natación y sobre todo, en atletismo. En esta última modalidad fue campeona y plusmarquista de España en varias disciplinas. Además, fue pionera también en su profesión, siendo de las primeras oftalmólogas del país.

En 1920 su padre decidió inscribirla en el Instituto-Escuela de Madrid, dependiente de la Institución Libre de Enseñanza. Permaneció en el centro como alumna hasta los 18 años. Tras licenciarse pasó a ser profesora de la rama de cultura física en la asignatura de Juegos y Deportes. A partir de 1926 empezó a destacar en el deporte. En 1928, junto a su grupo de amigos de deporte montañero, entre los que estaban Lucinda y Margot Moles, decidieron crear un club que fundaron oficialmente en febrero de 1930, el Club Canoe.

En 1929 fueron las primeras pruebas de atletismo femenino en España. Se plantearon seis pruebas: 60 metros lisos, salto de altura, salto de longitud y lanzamientos de disco, peso y jabalina. Sólo participaron en él cinco jóvenes. Todas ellas pertenecientes al Instituto-Escuela: Carola Ribed, Margot Moles, Lucinda Moles, Carmen Herrero y la propia Aurora Villa. Ella fue la gran protagonista de la jornada venciendo en la prueba de velocidad (8,8″) y la prueba de altura (1,29 metros) además de un segundo puesto en longitud (4,385 metros).

Atleta multidisciplinar

En el primer Campeonato de España de atletismo femenino celebrado en 1931 en Madrid, compitió en 9 pruebas y venció en dos de ellas (salto de altura y lanzamiento de jabalina). Ese mismo año, logró la mejor marca mundial en el lanzamiento de martillo, con 18,58 m. Registro hoy reconocido por la IAAF, aunque por entonces esta disciplina no gozaba de oficialidad.

En el segundo Campeonato de España en 1932 en Barcelona, compitió en 10 pruebas. Es decir, en todas las que estaban en programa (siendo la única en hacerlo). En este campeonato e llevó otros tres títulos (en 600ml, salto de altura y lanzamiento de jabalina, en las dos últimas batiendo el récord de España).

Aurora Villa llegó a ostentar el récord de España de altura, longitud y jabalina en atletismo y de 50m libres en natación. Además fue una consumada esquiadora.

MARGOT MOLES

Margot Moles (1910- 1987) también fue una deportista multidisciplinar. Destacó en la práctica de natación, atletismo y esquí. Puede ser considerada la deportista española más completa del siglo XX, ya que fue la mejor representante española a nivel internacional en cada uno de los deportes que practicó.

En 1930, fue una de las impulsoras en la fundación del actual club Real Canoe. Ahí empezó a practicar natación, en una época en la que solo había dos piscinas en Madrid que permitían al acceso a las mujeres durante unas horas establecidas.

En 1931, en el primer Campeonato de España de atletismo femenino, se alzó con su primer título nacional en disco y fue subcampeona en peso y jabalina.

En 1932, logró la mejor marca mundial de martillo (22’85m) en el Campeonato de España celebrado en Barcelona. Marca que permaneció imbatida a nivel mundial durante 43 años. En España no fue superada hasta 1988. Consiguió el título nacional en disco y peso, fue subcampeona de jabalina y bronce en 80m vallas.

También compitió en los Juegos Universitarios Mundiales de Turín. Fue la única mujer española  que acudió, y logró un récord mundial universitario en lanzamiento de disco (35’02m.). Marca que no se hizo oficial porque no pudo homologarse debido a trámites burocráticos.

Además de batir 5 veces el récord de España de lanzamiento de disco entre 1929 y 1934, su último récord (35’84m en 1934 en los Juegos Universitarios Mundiales celebrados en Lisboa) se mantuvo durante 30 años en el país. Un récord que alcanzó el puesto 32 en el ránking mundial, la mejor posición de la historia de una lanzadora española.

En 1937, participó en los Juegos Obreros organizados en Amberes, junto a María del Carmen Ribé y Marta González en las pruebas de atletismo. Obtuvo medalla de bronce, siendo superada sólo por las atletas rusas.

Como jugadora de hockey hierba se proclamó campeona de España tres años consecutivos, entre 1934 y 1936, con su equipo el Atlético de Madrid (llamado por aquel entonces Athletic Club de Madrid). Club de la también fue la capitana del equipo. En 1935 fue internacional con la selección española de hockey.

Fue una de las primeras mujeres que se puso pantalón en la sierra madrileña para esquiar en lugar de llevar falda y vendas en las piernas, que era lo que se estilaba. Se convirtió en la primera mujer española esquiadora en competir en unos JJOO de Invierno (1936) junto a Ernestina Baeza en la prueba combinada de descenso y slalom. La falta de entrenamiento y el poco tiempo para reconocer el recorrido donde se disputarían las pruebas hizo que su participación no fuera lo esperado (una se retiró y la otra fue descalificada). Así puso en evidencia los problemas que tuvo España en la participación de dichos juegos.

 

Autor/a: Esther Apesteguía, creadora de @deportistaspioneras

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